Lunes era lunes de Pascua florida,
guerrean los moros en campos de oliva.
¡Ay, campos de grana y campos de oliva,
a cuánta buena gente se llevan cautiva,
y entre toda ella a la infanta niña!
La niña lavando, la niña cosiendo,
aún bien no amanece, los paños tendiendo.
—¿Queréis vos, la niña?; ¿queréis venir conmigo?
—Por ir, señor, de buena gana iría;
paño de la reina, ¿yo que le haría?
—Los de holanda y seda, al río echaría;
los de oro y plata, tráelos, vida mía.
Tierras van andando, tierras conocía;
tierras va andando, da en llorar la niña.
—¿Por qué lloras, flor?; ¿por qué lloras, vida?
maldígame Dios si yo mal te haría.
—¡Válgame Dios, valga, y Santa María,
veo los palacios donde fui nacida!
Mi padre, como rey, plantó aquí esta oliva;
él se la plantaba, yo se la tenía;
mi hermano don Bueso los (coros) corría,
y madre, como reina, los paños bordaba;
yo, como chiquilla, la aguja enhebraba.
¡Válgame Dios, valga, y Santa María,
volví a los palacios donde fui nacida!
Autor/a da transcrición: e~xenio